Moon-Watcher

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Entre los de su especie, Moon-Watcher era casi un gigante. Pasaba un par de centìmetros del metro y medio de estatura, y aunque pèsimamente sub-alimentado, pesaba màs de cincuenta kilos. Su peludo y musculoso cuerpo estaba a mitad de camino entre el del mono y el del hombre, pero su cabeza era mucho màs parecida a la del segundo que a la del primero. La frente era deprimida, y presentaba protuberancias sobre la cuenca de los ojos, aunque ofrecìa inconfundiblemente en sus genes la promesa de la humanidad. Al tender su mirada sobre el mundo hostil del pleistoceno, habì ya algo en ella que sobrepasaba la capacidad de cualquier mono. En sus oscuros y sumidos ojos se reflejaba una alboreante comprensiòn....los primeros indicios de una inteligencia que posiblemente no se realizarìa aùn durante años, y podrìa no tardar en ser extinguida para siempre.

Arthur C. Clarke.

Odisea en el espacio

08/03/2007 18:33

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