Ojos centelleantes

20070425173755-abadia.jpg

El Sol poniente, que descendìa tras el promontorio, teñìa con una luminosidad rojiza muy bella, el acantilado y la antigua Abadìa. Permanecimos calladas unos instantes, y al cabo, Lucy murmurò, como para sì misma:

-¡Siempre sus ojos rojos! ¡Iguales, siempre iguales!

(...)

No he proferido el menor comentario, màs he seguido su mirada. La tenìa fija en nuestro banco donde se hallaba sentada una sombrìa figura. Yo misma me he visto turbada, porque en el espacio de una fracciòn de segundo, tuve la impresiòn de que aquèl individuo poseìa, en efecto, unos ojos centelleantes.

Bram Stoker.

Dràcula.

25/04/2007 17:38

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]