El Chat

El Chat no era realmente un bar de traficantes, pero por las noches atraìa a una clientela afín. Los viernes y los sábados era distinto. Los clientes habituales seguían allí, la mayoría; pero se desvanecìan tras la afluencia de marineros y los especialistas que los despojaban. Case buscò a Ratz desde que empujó las puertas, pero el barman no estaba a la vista. Lonny Zone, el macarra residente del bar, observaba con vidrioso y paternal interès còmo una de sus chicas iba a trabajrse a un joven marinero. Zone era adicto a una marca de hipnòticos que los japoneses llamaban Bailarines de las Nube. Case le indicò con señas que se acercara a la barra. Zone fue deslizàndose en cámara lenta entre la multitud; el alargado rostro relajado y plácido.
William Gibson
Neuromante

