La princesa y el súcubo

El trasvase de la tarde a la noche se produce en completo misterio.
Supongo que si nos estuviera dado atisbarlo en silencio, veríamos a la virginal princesa de la leyenda acodada en el balcón, desvestirse en negro lentamente hasta hacer florecer en su piel la fría palidez del leve paso de una estrella, y en su alma, la acerada lascivia del vuelo incipiente, el súcubo lejano que con su aletear entrecortado viene a turbar con húmedas imágenes el sueño del durmiente...
Bufón.
29-04-07
30/03/2008 17:48

