La fe

En tanto que jesuita, e incluso en aquél lugar, a cincuenta años luz de Roma, Ruiz-Sánchez conocía algo respecto del saber que al conde Bois d´Averoigne se le había olvidado y que Cleaver jamás aprendería: que todo conocimiento pasa por dos fases. Una es el tránsito del mero enunciado al hecho, y la segunda la reconversión del hecho en postulado teórico. El objetivo involucrado en este circuito era la concepción de distinciones y matices cada vez más sutiles, y el resultado era una serie interminables de hecatombes teóricas. El poso era la fe.
Un caso de conciencia.
James Blish.

