Hotel Barato

Una manzana abajo de Baiitsu, hacia el puerto, se levantaba un anònimo edificio de diez pisos de oficinas, construido con feos ladrillos amarillos. Las ventanas estaban a oscuras, pero si uno estiraba el cuello se veìa un dèbil resplandor en el tejado. Cerca de la entrada, un aviso de neòn apagado anunciaba HOTEL BARATO, bajo un enjambre d eideogramas. Si aquèl lugar tenìa otro nombre Case lo ignoraba; siempre se lo mencionaba como Hotel Barato. Se llegaba por un callejòn lateral a Baiitsu, donde un ascensor esperaba al pie d eun conducto transparente. El ascensor, al igual que el Hotel Barato, era un añadido, pegado al edificio con bambù y resina epoxìdica. Case subiò a la jaula de plàstico y usò su llave, una pieza plana de rìgida cinta magnètica.
Habìa alquilado allì un nicho de pago semanal desde que llegò a Chiba, pero no dormìa nunca en el Hotel Barato. Dormìa en lugares màs baratos.
William Gibson.
Neuromante.

